Hermosillo, Sonora.- Quien lo diría, el “todo poderoso” exsecretario general de Gobierno del “Nuevo Sonora” hoy camina en las sombras mientras su exjefe, el Gobernador Guillermo Padrés Elías, padece y aguanta las vergüenzas y las críticas al por mayor de una ciudadanía indignada por tantos señalamientos de corrupción.
Hoy sin duda el mandatario estatal paga el precio de la soberbia manifestado a través de la indiferencia hacia un Gobierno Federal a quien un día osó retar a través de sus funcionarios.
El artífice de las políticas estatales, de los diseños maquiavélicos, Roberto Romero verdadero operador del “Nuevo Sonora” hoy se escabulle protegido ante la ley con un amparo, seguramente deambula de aquí para allá y desde las oscuridades del anonimato sigue paso a paso las críticas a un Gobierno corrupto del cual fue pieza importantísima.
Solo basta con recordar la compra de grandes extensiones de tierra productiva en el sur del estado o sus sociedades agropecuarias con Cesar Bleizifer, otro señalado por el gran desfalco en contra del Ayuntamiento de Huatabampo.
Fue también precisamente Roberto Romero quien al amparo del poder adquirió como su jefe Guillermo Padrés terrenos en La Victoria, zona rural de Hermosillo, y fue él con acciones prepotentes y torpes que hizo y deshizo con los cauces naturales del río, poniendo en riesgo la vida de miles de pobladores de esa zona.
Hace unas semanas la naturaleza le cobró la jugada a Romero López y desvistió la fechoría al intentar tomar su cauce y llevándose de por medio las propiedades de la gente asentadas en el lugar y que ya veían venir la tragedia, que lo hicieron saber, pero que al estilo del Gobierno del “Nuevo Sonora”… nadie los tomó en cuenta.
“Me quedé sin ropa, ropero, sin zapatos, la comida, también sin refrigerador, la lavadora todo”, comentó Noyra López, vecina afectada de La Victoria.
“Queremos una respuesta también, todos los daños que tuvimos, las pérdidas quién va a hacerse responsable pues. Que den la cara y a ver quién dio los permisos y a ver cómo van a solucionar esto, porque no es justo que por darle permiso a unos ricos echen a perder nuestras casas y todo lo que tenemos”, mencionó Ángel Tánori, afectado de La Victoria.
Mismos que aún se encuentran a la espera de un veredicto y de alguien que dé la cara pero sobre todo que les reparen el daño cometido.
Roberto Romero es un fugaz político sexenal, solo hay que recordar que durante la administración municipal de Dolores del Rio, emergió de una modestísima posición en el Organismo Operador de Agua para luego ser el cerebro del “Nuevo Sonora”.
Hoy este personaje camina entre sombras por Sonora, desterrado del escenario político evitando la luz del día y con ello el señalamiento de los sonorenses como un nefasto y corrupto funcionario público. Solo la soberbia y prepotencia lo hizo pensar que como operador político en Cajeme podría lograr la victoria electoral. Precisamente en esa tierra donde existe una sociedad lastimada humillada y amenazada por el “Nuevo Sonora”.
Que no se daría cuenta Roberto Romero o era tan grande su ceguera de victoria electoral que olvido que ahí, donde el PAN sufrió la gran derrota, están los productores agraviados, que ahí está la familia de Tomas Rojo a quien encarcelaron, que ahí está la tribu Yaqui privada del servicio agua y de tantas otros apoyos básicos.
Hoy sin duda Roberto Romero estará entendiendo que la derrota electoral de su partido es el cobro que los sonorenses realizaron, o acaso ¿estará pensando cómo integrarse a la fórmula ganadora del PAN nacional?, por lo que Ricardo Anaya nuevo líder de su partido seguramente se preguntará: si la pareja Guillermo Padrés y Roberto Romero ya traicionaron una vez al expresidente Felipe Calderon, él podría ser la nueva víctima de la traición y si no al tiempo.
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